Título: El Día que Fuimos Dioses
Autor: Francisco Rodríguez Tejedor
Tapa blanda: 443 Páginas.
Idioma: Español
Género: Romántica
Fecha de publicación: 1 mayo 2017
Editorial: Nuevo Libro Editorial
ISBN: 978-1519010902
Tapa blanda: 14,56 €
Digital: 0,99 €
Puntuación: 5/5
Sinopsis:
COLECCIÓN GRANDES HISTORIAS. Una nueva edición de este drama romántico
internacional ambientado en las ciudades del Lejano Oriente: Tokio, Pekín,
Shanghái, Hong Kong, Singapur y Bangkok, junto con otras tantas ciudades
españolas y europeas, recogiendo los 25 últimos años de la vida de sus
protagonistas hasta el momento actual. Los sueños y amores de juventud de un
grupo de universitarios a los que la vida ha dispersado por medio mundo, y su
difícil materialización en la vida adulta, son la base de una historia
dramática y romántica a un tiempo, siempre conmovedora, llena de pasiones
universales: el amor, el sexo y las ansias de realización personal, que
conviven con la fuerza de la amistad, del futuro y de los momentos felices de
aquellos días. Llevada al cine (se ofrece link para verla). “Una novela poco
común en la narrativa española actual” (EL CULTURAL-DIARIO EL MUNDO) “Un
monumento a la literatura” (LIBROS UNO POR UNO) “Esta novela se lee de un
tirón” (GUADALAJARA 2000) Libro recomendado por la ORGANIZACIÓN ANTONIO MACHADO
75 ANIVERSARIO EL AUTOR
Mi opinión:
Un viaje hacia uno mismo.
Hola, en primer lugar, darle las gracias a “Reseñan
Sancho” por pensar en mi para leer esta novela. “El
día que fuimos dioses” de Francisco Rodríguez
Tejedor.
Me ha pasado una cosa muy curiosa con esta novela, la empecé a leer
cuando me llego y la tuve que dejar aparcada. No conseguía conectar con ella.
Hace un par de días vi una entrevista de una persona que perdió a un
familiar y es como si la mente se me abriera, volvía coger esta novela y en
apenas dos días me la he leído.
Ha despertados tantos sentimientos en mí, me he visto en muchas
situaciones que he leído en la novela. Y las he vuelto a revivir como si fuese
yo esa protagonista.
La novela a pesar de ser dura la he disfrutado muchísimo, he estado en
la mayoría de las ciudades que su autor nos va relatando a través de sus
páginas, esa prosa poética con la que nos va deleitando su autor es conmovedora.
Yo que soy una amante de la poesía la he sentido en mi piel. La novela es un
canto a la vida y a la muerte, porque ¿qué es la vida sin la muerte y la muerte
sin la vida?
La novela arranca con esta maravillosa frase:
“Llueve sobre Singapur, sí, llueve en
los confines de la Malaysia, llueve con la fuerza de las mareas, de los
espíritus de los ancestros milenarios, llueve con el poder recurrente de la
naturaleza, del dios de la lluvia que gobierna los cielos y los mares.”
Una novela nada al uso, donde su autor nos describirá aun grupos de
amigos que se conocieron cuando eran estudiantes, pero por los derroteros de la
vida, cada uno tomaron caminos diferentes. El azar o el destino hacen que todos
ellos tengan algo en común, están al límite, son o han sido golpeados por la
vida.
“Cada uno mata el tiempo como puede. Cada uno gasta la vida,
mata la vida, donde le da la real gana”.
A través de sus páginas viajemos sin movernos del sillón, por
distintas ciudades de las manos de sus protagonistas. Singapur, Sevilla, Madrid,
Toledo, Hong Kong, Ámsterdam, Tokio, Pekín, Shanghái y Bangkok. Presentándonos al
hombre solo, vulnerable, perdido y roto de desamor. Lleno de pasiones
universales como el amor, el sexo, las ansias de realización personal. Que
conviven con la fuerza de la amistad, el futuro y los momentos felices de
aquellos días. Sin importar la clase social, ni la religión, ni la riqueza, ni
la pobreza. Pero todos ellos con la carga de su propia mochila a cuestas.
“Yo tengo a mi Vitorita. Sin ella el mundo sería, sin duda,
un nido de frío y soledad, de locura y desesperanza, que es lo que le pasa a
tanta gente”.
De sus protagonistas destacaría:
Fernando:
Un importante hombre de negocios, casado, con hijos. Que ama a su
familia con locura, pero para poder sentir. Necesita cada vez que viaja por las
diferentes ciudades tener sexo con chicas para poder sentirse vivo. Un buen hombre,
a fin de cuentas.
Una chica india que por avatares del destino la vida la ha maltratado
una y otra vez, pero ella sigue siendo compasiva y de buen corazón.
Eva:
Prima de Fernando, una mujer golpeada por la vida.
“Sabes que las palabras son como la vida, son la vida misma
que sentimos, pensamos y luego lanzamos al aire, que queda impregnado así,
lleno de resonancias, de ecos, de melodías”.
Tanto el personaje de Fernando, como el de Indira y Eva me han
encantado, por su conexión.
Los personajes secundarios también juegan un papel importante en la
novela. Todos nos aportaran sus vivencias.
- Lluvia en Singapur.
- El tiempo de las hormigas.
- Esperando los atardeceres amarillos.
- Dime que fuimos dioses.
“La gente va viviendo, o mal viviendo, la gente nace, ama,
llora, sufre, se troncha de la risa y un día, en un mal traspié, da con sus
huesos en el suelo y queda reducida a polvo”.
Asia, es el nexo de algunos de ellos, ya que por un motivo u otro
todos intentaran desconectar en ese continente, evadirse de esa vida monótona que
les atrapa y sacando a veces lo peor de cada uno de ellos.
Fernando conocerá a Indira en
Singapur y la vida cambiará para ella. Ambos nos ira relatando sus avatares de
la vida.
Son personajes que aun teniéndolo todo han perdido algo o lo perderán en
ese camino que es la vida.
En la segunda parte:
Viajarán sus protagonistas a España
y hay iremos conociendo a los diferentes personajes que compondrán la novela.
A Indira le gusta pasear por esas calles, observar el ir y venir de la
gente. Hasta el más mínimo detalle.
Conoceremos esas vidas que soñaron sus protagonistas y sin embargo
conoceremos la cruda realidad que la vida les ha deparado.
Esa juventud que vivimos y perdimos, de la que muchos no queremos
desprendernos y otros quieren repudiar. Cuando en algún momento de nuestra vida
fuimos esos dioses que su autor nos quiere relatar a través de su pluma.
“La vida es solo una despedida. Te vas despidiendo de cada
cosa que vas viviendo, momento a momento, desde que naces hasta el momento
final y entonces, allí, nos despediremos definitivamente de todo. Lo difícil es
aprender a despedirse de las cosas, de las personas, sin volverse uno
terriblemente loco, sin hundirse en la ciénaga de la tristeza, o de la
desesperación. Aprender a olvidar y a continuar caminando”.
En la tercera parte:
Es donde su autor nos ara, aun sin
ahondar en la trama, descubrir la vida de un personaje que es el punto de unión
aun sin saberlo de todos los personajes que rodean la novela, por un suceso que
ha hecho que cambie su vida de una manera brutal. El cual iremos conociendo a través
de sus cuadernos y anotaciones. Esa pérdida de memoria con la que vive ese
personaje, el evadirse del dolor, el querer y no poder. Cada personaje lo vivirá
de diferente manera de recuperar lo perdido o dejarlo pasar y vivir con ello.
El volver a creer por un instante que el mundo es nuestro. Enfrentarse al amor,
al mas allá, y volver a ser libres. Más
allá de las adelfas.
“Hay un sitio más allá de las adelfas, hay un sitio al otro
lado de la muerte, donde continuar unidos hasta el final de la eternidad que no
tiene fin”.
En la cuarta parte:
Su autor nos llevará a través de
la catarsis de los personajes a nuestra propia catarsis, nos hará replantearnos
tantas cosas de nuestra propia vida. Esos personajes están tan rotos y destrozados
como muchos de nosotros mismos. Una novela llena de sentimientos que no nos
dejara indiferente.
Aquellos momentos que vivimos, de forma tan intensa, que no hemos
olvidado. Ni olvidaremos jamás.
“La vida hay que vivirla momento a momento. La vida te da y
te quita y tú no puedes hacer nada, cuando te toca, te toca y aquí no hay más,
solo aguantar y vivir, hasta que el cuerpo aguante, luego te mueres”.
En definitiva, una novela que he disfrutado mucho y también me ha
dolido demasiado, porque algunas situaciones como las he vivido me han vuelto a
doler al recordarlas de nuevo. Una novela que saca lo mejor y peor del ser
humano, hace que te enfrentes y analices tus propios miedos. Me ha durado un
par de días porque en algunos momentos he tenido que parar y respirar para
seguir leyendo. Ya que los sentimientos los he tenido a flor de piel mientras
la leía. Una novela que nos hace recordar si en algún momento de nuestra existencia
nos hemos sentidos dioses.
“Las personas no vivimos como queremos, sino solo como
podemos. Querríamos vivir como dioses y cambiar el mundo, y al final tenemos
que vivir como hormigas y arrastrarnos por las aceras todas las mañanas”.
Totalmente recomendable al 100% Una novela que debería leer cualquier
adulto.
Emi Gómez Rodríguez
Biografía del autor:
Francisco Rodríguez Tejedor, alcarreño de origen y madrileño de
adopción, es un caso típico de doble vocación. Economista experto en negocios
internacionales ha combinado una exitosa carrera en este campo con su vocación
artística que se desdobla, a su vez, en la literatura y en el cine.
Ha abarcado el suspense: El Claxon y Cinco Estremecimientos, el mundo
del drama romántico y de la juventud: El día que fuimos dioses y Memorias del
Sauce Curvo, y ha repasado, secuencia a secuencia, todas las fases del sentimiento
más importante que tenemos en Los Mejores 101 Momentos de Amor.
“Victorita, Victorita…”, una historia que forma parte de su novela “El
día que fuimos dioses”, fue llevada al cine en una exitosa película corta
protagonizada por Imanol Arias. El Claxon y El día que fuimos dioses, ya en su
vertiente de guionista y productor, están en fase de desarrollo. Y en
preproducción el thriller policíaco: “La venganza de la Patagonia”, de la que
es coguionista y autor de la novela, de próxima publicación.
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DC WASHINGTON TRA. VICTORITA



















